Lucero del SER #4 — Por todas mis Relaciones
El círculo de las Relaciones: dialogar con todas las luces y luceros, reconocer el enojo como maestro y el control CPV como brújula entre círculos.
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InnMentor
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7 min de lectura
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2024

Lucero del SER #4 — Por todas mis Relaciones.
Escrito originalmente para LinkedIn como experimento de la metodología. Publicado en la Bitácora InnMentor en septiembre de 2024.
Hoy el Pueblo Hebreo está viviendo la cuarta vela del milagro de Hanuka. Hoy rezo para que la luz interna de cada uno de nosotros se expanda en nuestros hogares y en nuestras relaciones. Me encanta publicar el cuarto artículo de presentación del juego Lucero del SER, en esta cuarta vela.
Les sigo mostrando cómo jugué y juego a armar mi brújula.
Del círculo del artesano, me recordé todo lo que me rodea, todo lo que puedo aprovechar para transitar la tristeza. Dejé de lado los prejuicios y las fijaciones mentales, y acepté la ayuda de todos los elementos y seres de la naturaleza que la ofrecieron.
La escritura es una de las destrezas que se ofreció a ayudarme. No me creo buen escritor, igual la acepté. Así lo hicieron también el dibujo y las manualidades. Las plantas, las flores y árboles que me rodean. Hasta la lombricera ofreció su ayuda. Qué increíble es el proceso de compostaje. Qué belleza mirar con mis hijos cómo se llena de lombrices, disfrutar de nuestra relación y vivirlos a ellos como mis maestros.
Del círculo de la corona, me recordé los superpoderes elegidos: aceptación; amor; benevolencia; coraje; confianza; paciencia y perdón; talento en juegos de pensamiento; valores ancestrales y míos, mi filosofía de vida.
Para que la palabra juego tenga verdadero valor, un juego debe ser lúdico, aleatorio, divertido y motivador.
La belleza del Lucero del SER se encuentra en que la compleja tarea de sentirnos, pensarnos y sabernos, aunque agotadora y llena de desafíos, se equilibra con el sentimiento de éxito y recompensa al construir y usar la brújula.
Cada uno de los círculos del Lucero del SER es un mundo, y la combinación de varios marca el hacia dónde nos orientamos en la brújula.
Empecemos a jugar con las herramientas: el control CPV
Aplicar el joystick triángulo — control a partir de ahora — permite viajar entre los círculos y entrar a otros mundos.
El control triángulo tiene tres partes: Contexto — Perspectiva — Visualización (CPV). Ellas ayudan a elegir el próximo círculo, de ser necesario.
Elegí la opción perspectiva. Al hacerlo tuve dos opciones: un círculo de agua y un círculo de tierra. Me metí de lleno a trabajar el segundo círculo de tierra, el círculo de mis relaciones, polvo de estrellas todas ellas.

Los controles del juego Lucero del SER — inicio.
¿Y mi gata? Seguía el ronroneo. Se apoyaba en mi corazón para recordarme el corazón de fuego resultado de mi trabajo en el círculo de la transmutación, mientras reconstruía mi propia brújula.
Dentro del círculo de mis relaciones apliqué otro control. Este me permitió aprovechar cada una de las externalizaciones hechas por mis relaciones: aprovechar los datos, la información y el conocimiento que ellas me compartieron, combinar, digerir y aprender, y así pasar todo el conocimiento tácito posible a explícito. Estoy hablando del control Cuadrado, el responsable de la rotación espiralada, el que permite con su aplicación la metacognición.

Los controles del juego Lucero del SER — parte 2.
Sin vasija, triste, de luto en las tinieblas del abismo y todo roto me senté en la mesa. Todas mis relaciones estaban ahí, cientos de luces y luceros.
— Walt Whitman
Escuché a mis ancestros y ancestras, escuché a mi padre, a mis hermanos y hermanas, a mis dos hijos —maestros y maestras—, sí, también escuché a Walt Whitman. Escuché a amigos y amigas, clientes, colegas, alumnos y alumnas. Escuché con el corazón a todos y todas, llenos de experiencias, enseñanzas, saberes, pensares y sentires. Dialogué con ellos. Dialogué con mi luz y con mi sombra, en la mesa puesta para el hombre, sin diferencias ni privilegios para nadie.
Me afirmé y sentí fuerte al escuchar a todas mis relaciones. Con el segundo control aplicado, puse énfasis en la comprensión de qué me dicen y para qué me lo dicen. Presté atención y visualicé con amor y afecto todo lo que externalizan, y lo combiné.
Usé con todo mi amor el superpoder aceptación. Presté especial atención a los lenguajes de externalización no hablados: los ojos brillando de empatía por mi tristeza; los tonos de voz, los gestos y los abrazos, los pensamientos y sentimientos compartidos. Los combiné.
Tuve el coraje de escuchar y combinar todo, sin justificarme. Los que te aman de verdad te van a criticar. En mí estaba recordar que desde el amor la crítica constructiva construye y enseña. Aproveché los superpoderes —paciencia, perdón, talento en juegos de pensamiento y filosofía de vida— para sacarle el máximo provecho a este diálogo con todas mis relaciones. Aproveché para aprenderme.
Me escuché también a mí mismo, enojado conmigo mismo. Y escuché a todos los que se enojaron conmigo. También a los que creyeron que para corregir es necesario difamar: los abracé y los amé. Ellos también me dejaron muchos aprendizajes.
— Epicteto el Estoico
Dialogué con mi enojo, me convertí en mi propio maestro
Uno de los aprendizajes más grandes que me llevo de esta etapa de sanación es cuán rígido supe ser conmigo y con mis relaciones más cercanas. Yo también juzgué y me juzgué. A mí también me costó perdonar y perdonarme. A mí también me costó realmente procesar con amor y benevolencia las acciones de otros y las mías.
En el círculo de las relaciones me encontré perdonándome errores y perdonando errores a otros, y ellos perdonándome a mí. Me encontré perdonando también a quien tuvo la intención de hacer daño. Supe que estaba más necesitado de abrazos que yo.
Por naturaleza ponemos mayor validez en las cosas y aspectos negativos. Si digo algo negativo sobre mí mismo, lo creo. Si decís algo negativo de ti mismo, lo internalizaré y lo creeré. Si llegás a decir algo positivo, estás siendo agradable conmigo e iré con mi propia evaluación de mí mismo. Imposible ganar.
Sé que la educación y esa «ley» explícita de tener que agradar me hizo duro conmigo mismo. Lo estoy transmutando.
La educación que recibimos es responsable del «Síndrome del impostor», tremenda paradoja esta. Un ejemplo:
Es difícil ser objetivos, pero una forma de ver si estás siendo demasiado crítico contigo mismo es hacer de cuenta que hablás de otra persona. Puede sonar tonto, pero es gracioso lo generosos y benévolos que somos con otros y lo críticos que somos con nosotros mismos.
Mi círculo de las Relaciones
Con todas mis relaciones sentadas en la mesa, apliqué esta técnica: ser generoso conmigo mismo. Al aceptarme roto, vulnerable e imperfecto, logré exponerme ante todas mis relaciones sin las máscaras y las barreras que me puse para vivir en la sociedad.
Combiné lo hablado con mis relaciones, lo hablé conmigo y lo digerí. Sentí cómo me renuevo. Me agradecí, como parte de mi proceso de sanación, ser mejor gente que los que me hicieron daño, y caminé sabiéndome más liviano, eterno aprendiz.
Dialogué con mi sombra, agradecí transitar la tristeza con mi brújula. Le pregunté a mi sombra si había seres de luz a los cuales mis acciones pusieron tristes. A los que sé que lastimé, les pedí perdón, les hablé desde el corazón. No hubo intención de lastimar, les dije. Y a los que me lastimaron, perdoné, los amé imperfectos.
En el círculo de mis relaciones, me encontré por primera vez —desde que tengo uso de memoria— vulnerable, totalmente expuesto y aceptándome roto. Contesté a la pregunta ¿cómo estás? Triste, todo roto. Fue un proceso de sanación importantísimo para mí: aceptarme triste y decirlo.
De mi aventura en el círculo de las relaciones salí más fuerte que nunca, como canal, a compartir mi don.
Tarareando: «Un canto de paz viene a iluminar la gracia divina de tu alma inmortal. Confiando y sonriendo, vas a brotar con calma, emergiendo en silencio, brillar.»
En este momento te invito a escuchar a Diego Menge en «En silencio brillas», y luego seguir leyendo.
Lo bueno de vivir mi experiencia fue que no tuve que ir a buscar a mis relaciones — el circo generado las hizo darme su amor en la montaña de mi ser, sin que lo pida. Todas ellas me enseñaron en estos 16 meses. Sentí mucho amor.
En mi brújula renovada, mis relaciones son más fuertes, firmes, sanas y de amor que antes de subir a la montaña. Ahora tomo velocidad en la bajada de la montaña, honrándolos con mi alegría y con la renovada intención de regalar mi don.
¿Con qué superpoderes querés empezar a jugar? Si ya estás jugando, estoy seguro de que entrar en tu círculo de las Relaciones y charlar de los superpoderes elegidos en el círculo de la corona será una belleza.
Te invito a preguntarle a tus relaciones cercanas cuáles son para ellos tus superpoderes. También te invito a chequear la lista que hiciste en el círculo del Artesano junto a tus relaciones.
→ Accedé acá para ser parte activa del juego.
Siguiente en la serie: Lucero del SER #5 — Vuela con el viento →
Pensamiento para líderes, fundadores y equipos que aprenden.
El primer corte es de bajo riesgo, pero sin anestesia.
01 — Workshop
Workshop de Alta Intensidad
Fijaciones cognitivas en la mesa directiva. Dos jornadas y las desmantelamos.
02 — Programa
Programa In-House de Innovación Sistemática
Innovación Sistemática instalada en tu organización. El equipo destrabará solo.
03 — Mentoría
Mentoría de Tracción Estratégica
Inercia corporativa en la cúpula. Sesiones de alta densidad para romperla.
04 — Emergencia
Intervención de Emergencia Metodológica
Parálisis corporativa. Entramos y destrabamos en 72 horas.

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