Categoría: Blog

  • Poner los datos en perspectiva

    Poner los datos en perspectiva

    Innovación basada en big-data | innMentor

    Tenemos más data que nunca antes, toneladas y toneladas de información que si la ponemos en el camino correcto, será la clave para una mejor comprensión de los sistemas complejos de nuestra realidad.
    Hans Rosling es un médico sueco, académico, estadístico y orador público que tiene una visión bastante optimista del futuro. Nos ofrece un análisis fresco, nuevo y objetivo sobre el desarrollo de las civilizaciones. Estoy totalmente de acuerdo con él cuando dice:

    Hoy en día, los medios de comunicación no ponen suficiente énfasis en la historia detrás de las noticias. Estos mismos medios han generado una visión caótica de nuestro mundo. Mundo que quizás no esté tan mal si miramos nuestras tendencias históricas. (Hans Rosling)

    Hans Rosling nos muestra con un método innovador de uso de los datos, cómo será el futuro de la civilización. Nos muestra que podría ser aún mejor de lo que pensamos y nos ayuda a poner los datos en perspectiva.

    Este video al ser de la BBC no tiene subtítulos en Español, espero sepan entender que la dinámica de la presentación del tema en la BBC es tan genial que preferí poner este video en primer lugar. Para los que no entienden el Inglés del autor les dejo la Charla que dio Hans Rosling en TED .

    Pero antes de que lo vean les dejo otra frase de Hans Rosling que deja mucho para pensar sobre los conceptos sobre los cuales basamos nuestros conocimientos.

    El problema que tuve es que la visión del mundo que mis estudiantes tenían corresponde a la realidad del mundo en el año en que sus profesores habían nacido. (Hans Rosling)

    Esta versión es todavía más completa, profundiza y comparte con nosotros la completamente distinta perspectiva que nos propone. A partir del minuto 8:11 muestra la gran evolución de los ingresos en los países emergentes. Y en menos de un minuto queda claro el Valor agregado de la Base de la Pirámide económica (BoP), las oportunidades y cantidad de Océanos azules a ser aprovechados.

    ¿Qué opinas?

    ¿Cómo te ayuda a tu entender a poner los datos en perspectiva?

    Te gustó? Enriqueció? Inspiró? Ayúdame a #DifundirLaPalabra y así ayudar a otros a poner los datos en perspectiva

  • Qué es  un Modelo?

    Qué es un Modelo?

    Rigor Algorítmico

    ¿Qué es un Modelo? Una definición matemática para la innovación

    Como matemático, una definición precisa de modelo y su rol en la comprensión de sistemas complejos, la anticipación del futuro y la innovación organizacional.

    Daniel Goldman
    ·
    InnMentor
    ·
    6 min de lectura
    ·
    2012
    ·
    Citado en 4 universidades · 9 países
    Impacto académico
    Citado en trabajos de investigación en 9 países. Disponible en ORCID: 0009-0000-2430-1615

    Reloj astronómico — Qué es un modelo matemático — InnMentorComo matemático, arriesgaría la siguiente definición:

    Un modelo es una suerte de matriz científica, que emplea algún tipo de formulismo matemático para expresar relaciones, proposiciones sustantivas de hechos, variables, parámetros, entidades y vínculos entre variables y/o entidades u operaciones, y estudia a través de los mismos los comportamientos de sistemas complejos y su reacción ante distintos estímulos, situaciones, mecanismos o variables. Un modelo ilustra, esto es; hace visible y observable comportamientos que son difíciles de poder detectar en la realidad. Poder manipular un modelo supone, asimismo, poder anticiparse a la realidad.

    En este sentido, un modelo es un mecanismo que ejerce cierto control sobre el futuro y su carga de incertidumbre; es una forma de anticipación. Basándome en la definición de modelo científico de Leo Apostel:

    Representación abstracta, gráfica o visual, física, matemática, de fenómenos, sistemas o procesos a fin de analizar, describir, explicar, simular; en general, explorar, controlar y predecir esos fenómenos o procesos.
    — Leo Apostel

    En otras palabras, un modelo nos permite determinar un resultado final o output, a partir de unos datos de entrada o inputs en el fenómeno, proceso o sistema.

    Personalmente, defino los modelos como:

    La representación mental o formal de un sistema, con el objetivo de anticipar conductas futuras, aprovechando la información almacenada del pasado, para predecir comportamientos del futuro que estamos modelando.
    — Daniel Goldman · InnMentor

    La modelización como actividad universal

    La «Modelización» sería, entonces, una actividad universal, ya que todos los seres vivos almacenan información del pasado y de la misma extraen regularidades. Se trata de regularidades que representan un modelo del medio ambiente que el ser vivo usa para anticipar el futuro.

    Tanto el árbol que, respondiendo al hecho de que los días se van acortando, deja caer sus hojas y prepara su metabolismo para el invierno; como el mono, desnudo, que ante esa mayor brevedad diurna comienza a almacenar con antelación sus alimentos para el invierno, están usando modelos que cuentan con la misma racionalidad instrumental por detrás. Ver ejemplo del «mono desnudo» de Desmond Morris.

    · · ·

    Modelos implícitos vs. modelos explícitos

    Como Joshua Epstein señala:

    Cualquiera que se aventure en una proyección, o imagine cómo se desarrollan las dinámicas sociales, está ejecutando modelos… cuando cierras tus ojos e imaginas cualquier dinámica social, estás ejecutando algún modelo. Es solo un modelo implícito que no has escrito aún.
    — Joshua Epstein

    Debido a que todos usamos modelos como herramientas de ayuda para imaginar el futuro, lo que tenemos que cuestionarnos no es si debemos usar modelos, sino el cómo comparar diferentes modelos entre sí, y cómo se pueden integrar. La diferencia, por lo tanto, se encuentra entre los modelos implícitos internos que creamos por instinto, y los modelos explícitos que utilizan los científicos y los mundos en los cuales conviven.

    BITÁCORA INNMENTOR
    Pensamiento para líderes, fundadores y equipos que aprenden.
    Elegí por dónde empezamos

    El primer corte es de bajo riesgo, pero sin anestesia.

    01 — Workshop

    Workshop de Alta Intensidad

    Fijaciones cognitivas en la mesa directiva. Dos jornadas y las desmantelamos.

    Agendá 15 minutos

    02 — Programa

    Programa In-House de Innovación Sistemática

    Innovación Sistemática instalada en tu organización. El equipo destrabará solo.

    Escribí a Daniel

    03 — Mentoría

    Mentoría de Tracción Estratégica

    Inercia corporativa en la cúpula. Sesiones de alta densidad para romperla.

    Agendá 30 minutos

    04 — Emergencia

    Intervención de Emergencia Metodológica

    Parálisis corporativa. Entramos y destrabamos en 72 horas.

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  • ¿Quién eres, Edward de Bono?

    ¿Quién eres, Edward de Bono?

    Pensamiento Lateral - 6 Sobreros de Bono | innMentor
     
    ¿Quién eres, Edward de Bono? Podría empezar con la historia de este gran señor por sus títulos: Lic. En Medicina y en Psicología. Británico; aunque su nombre nos lleva a curiosear como latinos más a fondo y descubrir que en realidad es Maltés, nacido en 1933. Si lo buscan en google encontrarán más de 7 millones de resultados, quizás todos correctos. Todo investigador, desarrollador, experto en creatividad, dinámicas lo ha escuchado nombrar como uno de los investigadores y expertos en Creatividad de mayor renombre.

    Dedicó su investigación y labor a la indagación y divulgación sobre el tema del pensamiento y su aplicación en el mundo de las empresas.

    El doctor Edward Charles Francis Publius de Bono es el creador del concepto de pensamiento lateral para el desarrollo de la creatividad del cual comentaré bastante en los posts, ya que creo que es una magnífica herramienta para pensar el futuro, predecirlo, o mejor aún: modelizarlo.

    La pasión de Bono fue desarrollar formas alternativas de pensamiento divergente, fáciles de comprender y aplicables a todos los ámbitos de la vida.

    Entre otras técnicas de pensamiento sencillas, prácticas y eficaces creadas por de Bono está el método de los «Seis Sombreros» para pensar, que es usado internacionalmente por muchas empresas para sistematizar el pensamiento, dado que el pensamiento tradicional no está preparado para las transformaciones que deben llevar a cabo las empresas para afrontar el futuro.

    Según de Bono la clave del éxito estará en el valor que podamos extraer de la información, sea en tecnología, diseño o distribución de productos.

    El futuro según de Bono

    Este pensador afirma que en el futuro habrá tres “commodities” (mercancías):

    1- La competencia. Una empresa para poder sobrevivir ha de ser competente.

    2- La información. Nadie podrá destacarse por tener más información que otros porque todos tendremos acceso a ella.

    3- La tecnología. Por sí misma no sirve para crear valor. Pasa lo mismo que con la información.

    Para extraer valor de la información hace falta un pensamiento creativo, constructivo y con capacidad de diseñar, modelar e implementar algo nuevo.

    Como dijera el Dr. Edward de Bono en una entrevista:

    Tener un coeficiente intelectual elevado no implica saber pensar bien. Por ejemplo, de nada sirve tener un automóvil de grandes prestaciones si quien lo conduce no le sabe sacar todo el rendimiento.

    Les paso a contar una pequeña introducción al Pensamiento Lateral, y les hablaré más a fondo de los seis sombreros de de Bono.

    El Pensamiento Lateral

    Se basa en romper la linealidad de la lógica normal (unidireccional) y explora las zonas laterales, que parten del supuesto de que una línea recta es la forma más corta de unir dos puntos, pero no necesariamente la más original, efectiva, o fácil de implementar.

    Al explorar las zonas laterales del pensamiento lógico contamos con infinitas maneras de llegar a una solución, por la simple razón de transitar caminos distintos a los del pensamiento lógico.

    El pensamiento lateral nos ayuda a escapar de las ideas fijas y de la creación de modelos fijos de conceptos, que nos limitan las posibilidades de uso de nuevas informaciones disponibles. El pensamiento lateral es un pensamiento creativo para crear ideas nuevas, y define los filtros para que posteriormente podamos llamarla «Idea valiosa», ya que toda idea valiosa debe ser lógica.

    Por lo cual de Bono nos insta a no despreciar el pensamiento lógico. Ambos son necesarios.

    • El lateral, creativo: Para crear ideas.
    • El pensamiento lógico: Para desarrollar, seleccionar y usar ideas.

    El corazón de esta teoría está en la posibilidad de cambiar en cualquier momento la posición propia por la de otros, para observar cómo se ve desde un ángulo diferente. En el pensamiento lateral en algún momento las partes miran en la misma dirección. Entonces ¿Quién eres Edward de Bono? contanos tu experiencia. ¿Quién es para tí?

    Ayúdanos a difundir la palabra en las redes sociales. 

    Te ayudo como autodidacta a través de mi blog.

    Si te puedo aportar más, contacto.

    ¿Quién eres Edward de Bono?

    ¿Quién eres, Edward de Bono? Podría empezar con la historia de este gran señor por sus títulos: Lic. En Medicina y en Psicología. Británico; aunque su nombre nos lleva a curiosear como latinos más a fondo y descubrir que en realidad es Maltés, nacido en 1933. Si lo buscan en google encontrarán más de 7 millones de resultados, quizás todos correctos. Todo investigador, desarrollador, experto en creatividad, dinámicas lo ha escuchado nombrar como uno de los investigadores y expertos en Creatividad de mayor renombre.

    Dedicó su investigación y labor a la indagación y divulgación sobre el tema del pensamiento y su aplicación en el mundo de las empresas.

    El doctor Edward Charles Francis Publius de Bono es el creador del concepto de pensamiento lateral para el desarrollo de la creatividad del cual comentaré bastante en los posts, ya que creo que es una magnífica herramienta para pensar el futuro, predecirlo, o mejor aún: modelizarlo.

    La pasión de Bono fue desarrollar formas alternativas de pensamiento divergente, fáciles de comprender y aplicables a todos los ámbitos de la vida.

    Entre otras técnicas de pensamiento sencillas, prácticas y eficaces creadas por de Bono está el método de los «Seis Sombreros» para pensar, que es usado internacionalmente por muchas empresas para sistematizar el pensamiento, dado que el pensamiento tradicional no está preparado para las transformaciones que deben llevar a cabo las empresas para afrontar el futuro.

    Según de Bono la clave del éxito estará en el valor que podamos extraer de la información, sea en tecnología, diseño o distribución de productos.

    El futuro según de Bono

    Este pensador afirma que en el futuro habrá tres “commodities” (mercancías):

    1- La competencia. Una empresa para poder sobrevivir ha de ser competente.

    2- La información. Nadie podrá destacarse por tener más información que otros porque todos tendremos acceso a ella.

    3- La tecnología. Por sí misma no sirve para crear valor. Pasa lo mismo que con la información.

    Para extraer valor de la información hace falta un pensamiento creativo, constructivo y con capacidad de diseñar, modelar e implementar algo nuevo.

    Como dijera el Dr. Edward de Bono en una entrevista:

    Tener un coeficiente intelectual elevado no implica saber pensar bien. Por ejemplo, de nada sirve tener un automóvil de grandes prestaciones si quien lo conduce no le sabe sacar todo el rendimiento.

    Les paso a contar una pequeña introducción al Pensamiento Lateral, y les hablaré más a fondo de los seis sombreros de de Bono.

    El Pensamiento Lateral

    Se basa en romper la linealidad de la lógica normal (unidireccional) y explora las zonas laterales, que parten del supuesto de que una línea recta es la forma más corta de unir dos puntos, pero no necesariamente la más original, efectiva, o fácil de implementar.

    Al explorar las zonas laterales del pensamiento lógico contamos con infinitas maneras de llegar a una solución, por la simple razón de transitar caminos distintos a los del pensamiento lógico.

    El pensamiento lateral nos ayuda a escapar de las ideas fijas y de la creación de modelos fijos de conceptos, que nos limitan las posibilidades de uso de nuevas informaciones disponibles. El pensamiento lateral es un pensamiento creativo para crear ideas nuevas, y define los filtros para que posteriormente podamos llamarla «Idea valiosa», ya que toda idea valiosa debe ser lógica.

    Por lo cual de Bono nos insta a no despreciar el pensamiento lógico. Ambos son necesarios.

    • El lateral, creativo: Para crear ideas.
    • El pensamiento lógico: Para desarrollar, seleccionar y usar ideas.

    El corazón de esta teoría está en la posibilidad de cambiar en cualquier momento la posición propia por la de otros, para observar cómo se ve desde un ángulo diferente. En el pensamiento lateral en algún momento las partes miran en la misma dirección. Entonces ¿Quién eres Edward de Bono? contanos tu experiencia. ¿Quién es para tí?

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  • ¿Qué son el PMI y el TIC de Edward de Bono?

    ¿Qué son el PMI y el TIC de Edward de Bono?

    ¿Qué son el PMI y el TIC de Edward de Bono? - Edward de bono | innMentor

    Recuerda durante todo el artículo la pregunta: ¿Qué son el PMI y el TIC de Edward de Bono?

    Como dijera Edward de Bono en su famoso libro «Seis sombreros para pensar»:

    Si miráramos una fotografía tomada hace 40 años veríamos que todos llevaban sombrero.

    En el siglo XXI el uso del sombrero es raro, siendo seguramente más común su uso en organismos conservadores como lo son los ejércitos o las religiones. Quizás si uno lo necesita por seguridad, como en la construcción; o por higiene, en la industria alimentaria, pero seguro estoy de que es algo poco común en la actualidad.

    Los sombreros tienden a definir un rol. Se usa sombrero como parte de un uniforme, algo que de por sí define un rol. Se puede decir que un esposo autoritario que da órdenes a su familia lleva puesto el “sombrero de director de escuela» o el «sombrero de ejecutivo». Una mujer de negocios podrá distinguir los dos roles que desempeña diciéndole a su audiencia cuál sombrero se ha puesto; «el sombrero de ejecutivo» o «el sombrero de ama casa». La ex-Primer Ministro de Inglaterra Mrs. Thatcher comentaba que el manejo del gobierno obliga a la práctica, la prudencia y la frugalidad de un ama de casa.

    Pero existen otros sombreros que solemos ponernos con regularidad, como el sombrero para pensar (otros consultan con la almohada) que usamos para considerar una propuesta.

    Usemos como ejemplos dos diálogos cotidianos:

    • «No estoy seguro de querer vender el coche. Pues póngase el sombrero para pensar y llámeme por teléfono mañana.»
    • El CEO en una reunión: «Esta es una empresa arriesgada. Tendremos que ponemos los sombreros para pensar y ver cómo podremos salir de este embrollo.»

    El ponerse un sombrero de un modo deliberado es algo muy preciso.

    Antiguamente, el que el dueño de casa se pusiera la galera constituía señal cierta de que iba a salir. No había posibilidad de equivocación. La señal era definitiva.

    Cuando un policía se pone su sombrero está señalando claramente su deber y su actividad. Un soldado sin gorra nunca aparenta la misma seriedad ni inspira el mismo respeto que con la gorra puesta.

    Es una lástima que no exista un auténtico sombrero para pensar que se pueda adquirir en las tiendas. En algunos países europeos existe un sombrero para estudiante que es una especie de gorro de sabio. Pero la erudición y el pensamiento raramente coinciden. Los eruditos suelen estar muy ocupados aprendiendo sobre el pensamiento de otros como para pensar por sí mismos.

    Consideremos la utilidad de un verdadero sombrero para pensar planteando algunas situaciones y utilidades:

    • «No me molestes, ¿no ves que estoy pensando?»
    • «Voy a interrumpir esta discusión para que todos nos podamos poner los sombreros para pensar y dedicarnos a este tema.»
    • «Quisiera que pensaran sobre esto en este preciso momento. Me agradaría que se pusieran sus sombreros para pensar.»
    • «¿Qué te parece si pensamos intensamente esta temática? Hasta ahora, solo me has dado repuestas impulsivas. Ponte el sombrero para pensar.»

    El imaginarnos a alguien usando un verdadero sombrero para pensar podría servir para evocar el estado mental tranquilo y despreocupado, necesario para que cualquier pensamiento implique algo más que «meras reacciones frente a una situación».

    Esto nos llevaría a ver y analizar los distintos tipos de pensamiento. Existe el pensamiento típico del caminar (pensamiento automático), hablar, respirar, que ponemos en práctica todo el tiempo. Contestamos el teléfono. Cruzamos la calle. Entramos y salimos de las rutinas. No necesitamos ser conscientes de cuál pierna sigue a la otra cuando caminamos, o de cómo respirar. Hay un apoyo permanente en este tipo de pensamiento automático. Pero hay también una clase diferente de pensamiento que es consciente y exige mayor concentración; me refiero al pensamiento deliberado y al sombrero para pensar del que veníamos hablando.

    Mientras el pensamiento automático sirve para encarar rutinas, el pensamiento deliberado es para hacer las cosas mejor, no solo para encararlas y resolverlas al paso. Todos podemos correr, pero un atleta corre de modo deliberado y se entrena para eso. No hay una forma sencilla para indicarnos que queremos salir del modo rutinario de pensar para ingresar al tipo de pensamiento deliberado. Así pues la expresión «sombrero para pensar» resulta una precisa señal que nos podemos dar y dar a los demás.

    Comparemos estos dos tipos de pensamiento

    Cuando conduces un automóvil debes elegir la ruta, seguirla y mantenerte fuera del camino de los demás automóviles. Gran parte de la actividad que se va dando de un momento a otro depende del momento anterior y del posterior. Buscas señales y reaccionas. Esto es pensamiento reactivo. Así pues, el tipo de pensamiento del caminar, hablar o respirar es muy semejante a conducir en una ruta. Lees las señales de tránsito y tomas decisiones. Pero no trazas el mapa.

    El otro tipo de pensamiento está relacionado con el trazado de mapas. Investigas el tema y dibujas el mapa; hoy día con las aplicaciones de iPhone a muchos se nos hace imposible este ejemplo. Lo realizas desde una posición objetiva y neutral. Para hacer esto debes mirar de un modo amplio, general, lo cual es muy diferente del mero reaccionar a las señales de tránsito a medida que van apareciendo.

    Este contraste se manifiesta en el ejemplo siguiente (Fuente Edward de Bono):

    Imagina que intentas ganar una discusión. Presentas tu caso y expones todos los puntos que lo favorecen. Escuchas a tu oponente solo para atacarlo y dejar en evidencia sus puntos débiles. Estás constantemente atacando o defendiendo. Cada una de la partes reacciona frente a la otra.

    Ahora comparemos esto con el modo de trazar un mapa y resaltemos algunos puntos (Edward de Bono los llama PMI):

    • En lugar de solo reaccionar ante una determinada situación, uno traza un mapa simple. Para hacerlo, contemplamos primero la dirección «Plus» (positiva) y anotamos lo que observamos.
    • Luego dirigimos nuestra atención a la dirección “Minus” (negativa).
    • Finalmente vamos hacia la dirección «Interesting” (interesante) y allí anotamos todas las cosas que vale la pena destacar pero no encajan ni en «Plus» ni en «Minus».
    • El mapa está listo; el pensador tiene toda la información para eligir su ruta.

    El PMI puede parecer artificial y quizás hasta te parezca tonto, pero al finalizar el mapa uno descubre (siempre) que la atención es dirigida sistemáticamente. Para explicarlo de forma clara les contaré un caso real de un cliente con el cual estaba trabajando en un proyecto de Innovación, que me preguntó si conocía algún medio que ayude a la negociación; la situación era tal que durante meses habían estado discutiendo con una importante empresa petrolera. Le dije que pidiera a todos los ejecutivos involucrados que hicieran un PMI en la próxima reunión. Pocas semanas después me contó que el problema se solucionó en veinte minutos. Una vez trazado el «mapa», se pudo elegir un camino.

    Lo mismo podemos hacer a nivel familiar, en nuestras casas, para decidir conjuntamente decisiones radicales. Por ejemplo una pareja con sus hijos, planeando mudarse de Montevideo al interior del país, a Salto, por decir algo. Puede que al final de este breve ejercicio se cancele la mudanza, o se consiga el beneficio de hacer partícipes a los hijos de la decisión; de todos modos el resultado será «atención dirigida sistemáticamente».

    El tipo de pensar que traza mapas requiere cierto distanciamiento. No así el tipo automático de pensamiento; caminar, hablar, respirar. En realidad, este tipo de pensamiento reactivo solo puede funcionar cuando hay algo ante lo cual reaccionar. Por esto la noción de que el pensamiento crítico es la forma más completa de pensamiento puede resultar muy peligrosa.

    Hay una tonta creencia, basada en una defectuosa interpretación de los grandes pensadores griegos, que sostiene que el pensamiento se basa en el diálogo y en la argumentación dialéctica. (Edward de Bono)

    Esta creencia tan bien definida en su libro por Edward de Bono ha hecho mucho daño al pensamiento occidental. La costumbre de la argumentación y la dialéctica es defectuosa; excluye lo creativo y lo generativo. El pensamiento crítico vale para reaccionar ante lo que se pone enfrente pero no hace nada para producir propuestas.

    Los escolares se preocupan mucho de reaccionar frente a lo que se les presenta: material bibliográfico, comentarios de los maestros, series de TV, entre otras cosas. Pero tan pronto como el joven termina la escuela deberá hacer mucho más que solo reaccionar. Necesita iniciativa, planes y acción. Y no obtendrá esto a partir del pensamiento reactivo.

    Edward de Bono acuñó el término operabilidad para referirse a este «pensar actuante». Es la habilidad para hacer, y el pensamiento que implica. La palabra operabilidad debe ser paralela a «literabilidad» (la capacidad para leer y escribir) y a «numerabilidad» (la capacidad para usar números); como él, estoy firmemente convencido de que la operabilidad debería ser un ingrediente básico de la educación, en un pie de igualdad con la capacidad para leer, escribir y usar los números. En efecto las lecciones TIC (Tareas de Investigación Cognitiva) de pensamiento se ocupan de la operabilidad; establecimiento de objetivos, evaluación de prioridades, generación de alternativas. Y el PMI es la primer lección.

     

    En conclusión

    • Si no solo buscamos reaccionar frente a lo que se nos presenta, necesitamos poseer un modo de dirigir la atención.
    • El PMI es una de las formas de hacerlo.(otro ejemplo)
    • A la hora de imprimir algo a color los colores están separados. Primero se pone un color en el papel. Luego se imprime encima otro color. Luego el siguiente y el siguiente hasta que un dibujo, foto o mapa completo queda a la vista.

    En el libro «Los seis sombreros para pensar» los sombreros corresponden a los diferentes colores que se usan normalmente en una impresora.

    Este es el método que usó Edward de Bono para dirigir la atención. Por lo tanto no solo se trata de ponerse un sombrero para pensar, sino también de escoger de qué color será el sombrero que se va a utilizar.

    En el próximo post profundizaremos en el simbolismo y los usos de los diferentes sombreros.

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