Metodologías, métodos, herramientas y pensamientos sobre Innovación. Nuestro objetivo es actualizar en español sobre las posibilidades para poder hacernos más creativos y así influir en la creación de un ADN innovador
Creo que uno de los dos originales de El Pensador de Rodín está en Buenos Aires, en la plaza frente al Palacio Legislativo. Por lo menos eso es lo que dicen los guías mientras te señalan este ocupado pensador tallado en bronce perdurable. En la rambla de Montevideo a la altura de la Ciudad Vieja también hay uno, el cual recuerdo desde chico como un curioso monumento desnudo sobre el cual preguntaba a mi padre.
El «hecho» bien puede ser erróneo en varios aspectos. Puede no ser un original. Puede no haber habido dos originales. Los guías pueden estar equivocados o basarse en información errónea o hasta puede fallarles la memoria. Entonces, ¿por qué afirmar algo que no ha sido verificado de un modo absoluto como un hecho?
Hay muchas razones, pero mencionaré solo algunas:
La primera es porque en otro post recordaré esto, refiriéndome de modo específico al uso de los hechos.
Otra: irritar a los que creen que los hechos son más importantes que su uso.
En tercer lugar, quiero que visualicen aquella famosa figura pensadora, donde quiera que esté la misma.
La razón verdadera es que me baso en Edward de Bono para escribir estas líneas y, como él, prefiero usar el «creo», lo cual indica un estado de opinión más que una afirmación dogmática de los hechos.
A menudo necesitamos indicar el modo como se está exponiendo algo. Sobre eso se trata toda la metodología del pensamiento lateral.
Quiero que imagines esa postura de la mano en la barbilla que adoptamos muchos al pensar o al hacernos los pensadores, sin intención de ser frívolo. Creo, por cierto, que el pensador debería ser activo y enérgico más que apesadumbrado y solemne. Pero, por el momento, la imagen tradicional es útil.
Adopta esa postura (en forma física, no mental) y te convertirás en un pensador.
¿Por qué?
[blockquote]Porque si «actúas como si» fueras un pensador, te convertirás en uno.[/blockquote]
Los tibetanos rezan haciendo girar unos molinillos sobre los que están grabadas las oraciones. Los molinillos giratorios hacen subir las oraciones en espiral hacia el espacio divino. En la práctica, si se encuentran debidamente en equilibrio, un ayudante puede mantener girando una docena de molinillos de oración como en aquel acto circense en que giran platos equilibrados en la punta de largos palos.
Es posible que el tibetano piense en la lista de ropa para lavar mientras hace girar la rueda. Importa la intención de rezar y no tanto las vibraciones emocionales o espirituales que muchos cristianos o judíos se exigen a sí mismos.
Existe otro punto de vista de las religiones monoteístas: efectuar los movimientos propios de la oración aunque no se esté emocionalmente comprometido. Las emociones coincidirán con los movimientos a su debido tiempo. Eso es, precisamente, lo que quiero decir cuando te pido que «actúes como si» fueras un pensador.
Adopta la postura de un pensador. Haz los movimientos. Ten la intención y manifiéstatela a ti mismo y a quienes te rodean. Muy pronto tu cerebro desempeñará el rol que estás «actuando». Si finges ser un pensador, muy pronto, en efecto, te convertirás en uno. Esta serie de posts expone los diferentes roles representados por los 6 distintos sombreros de Edward de Bono para que «actúes como si».
Pero antes de que vayamos al método en sí me gustaría resaltar lo escrito por el antes citado autor en el prefacio de su libro, refiriéndose a la pregunta «¿Es realmente posible cambiar la eficacia del pensamiento?» De Bono cuenta el caso del consagrado hombre del año por la revista Time Peter Ueberroth, allá por el año 1985, después del éxito rotundo de los juegos olímpicos de los Ángeles.
Hasta 1984 los Juegos Olímpicos provocaban la pérdida de millones de dólares. En el caso específico de Los Ángeles, a pesar de la negativa de la ciudad en gastar fondos municipales en ellos, las Olimpíadas dieron un excedente de 250 millones. El extraordinario éxito se debió fundamentalmente a nuevos conceptos y nuevas ideas, implementados con liderazgo y eficacia.
¿Qué clase de pensamiento generó estos nuevos conceptos?
La respuesta la dio el mismísimo Peter Ueberroth, en una entrevista al Washington Post el 30 de septiembre de 1984, explicando el modo como utilizó el pensamiento lateral para generar nuevos conceptos.
Edward de Bono diría a continuación, en el mismo libro, una frase magnífica que quizás sirva de ejemplo para muchos:
[blockquote]El pensamiento lateral es una técnica que desarrollé hace muchos años. He escrito muchos libros al respecto. Peter Ueberroth había asistido a una charla de una hora, que di en la Organización de Jóvenes Presidentes, nueve años antes. Hay muchos otros ejemplos del modo como una técnica deliberada tiene gran efecto. Mi tarea consiste en inventar las técnicas y presentarlas. Luego corresponde a individuos, como por ejemplo Mr. Ueberroth, elegirlas y ponerlas en práctica.[/blockquote]
A lo dicho no me queda más que agregar que es un orgullo para mí ser uno de sus embajadores; eligiéndolas, poniéndolas en la práctica y, más aún, enseñándolas a otros.
Los niños definen innovación, basados en un mundo sin restricciones, qué utilidad tiene. Ese es el catalizador
En los últimos meses me he encontrado a diario con la necesidad de transmitirle a los niños qué es la innovación; encontrar una definición simple fue un reto y, lo más gracioso, es que me di cuenta de lo estructurados que solemos ser con las definiciones nosotros los adultos.
De todos modos me animé y publiqué un pedido de ayuda en varios de los grupos a los que pertenezco en LinkedIn, con el objetivo de definir innovación.
El debate «Definamos innovación a los niños»
Pedí a mis compañeros compartir sus propias definiciones, dada la cantidad y calidad de profesionales y expertos en el tema, y la variedad de disciplinas que uno puede encontrar en la red. Estuvimos de acuerdo en que para explicar innovación a un niño tenemos que llegar a una definición que no intente limitar su mente, que sea simple e incluya conceptos básicos indispensables.
Mi definición de innovación a los niños y adultos
Ahora, para innovar en mi poca estructurada manera de escribir mi blog he de comenzar por el final; mi definición de innovación, tanto para un niño como para un adulto, es la siguiente, y la elegí por ser simple y a la vez abstracta:
nueva idea + valor agregado = Innovación
El debate fue muy enriquecedor: permitió compartir conocimientos, pensamientos, y ayudarnos los unos a los otros a definir nuevamente lo que para nosotros es la Innovación. Y así, deliberadamente, redefinir lo definido, generando valor para todos mediante un concepto simple y claro.
Diferentes ideas de cómo definir innovación a los niños
Los niños, nativos digitales. A qué futuro llevarán nuestra reliadad?
Entre las ideas que surgieron al tratar de definir innovación están: cambio; hacer lo que uno hace de manera diferente y mejorada; la garantía de conducirnos a una mejora real; ir probando cosas nuevas.
Surgieron cuestiones como las múltiples facetas y oportunidades de la innovación; lo que quizás sea nuevo para ti y para mí es muchas veces ya conocido para alguien más. Lo que en un sistema complejo determinado puede resultar innovador, no será necesariamente así en otro.
Iñaki, una de las personas que participó en el debate, nos regaló una muy linda definición:
Viendo lo que todo el mundo ve, leyendo lo que todo el mundo lee, oyendo lo que todo el mundo oye, innovar es realizar lo que nadie ha imaginado… todavía.
Siguiéndome la corriente con las definiciones matemáticas, Iñaki también agregó:
Innovación = novedad x valor
Pero novedad no necesariamente es novedad mundial, y para comprenderlo podemos segmentar diferentes grados de innovación: nuevo en la empresa, nuevo en el mercado, nuevo en el sector, nuevo en el continente, nuevo en el mundo.
Podríamos decir que la innovación es vigilar integralmente la realidad, identificando tendencias incipientes, interrelacionando e interpretando las señales que otros, más centrados en observar sus propias capacidades, no son capaces de ver.
Es liderazgo por posicionamiento diferencial anticipado. O expresado como una función:
Innovación = conocimiento + anticipación
Rememorando fantásticas definiciones de innovación
Fueron también recordadas definiciones como las de Peter F. Drucker, quien habla de la innovación como la herramienta mediante la cual las personas emprendedoras son capaces de sacar provecho al cambio para crear empresas, productos o servicios diferentes.
Otro concepto del propio Drucker dice lo siguiente:
La innovación es el análisis sistemático de los cambios para convertirlos en oportunidades de negocio.
La innovación es la implementación de una nueva idea que genera riqueza o valor.
Quizás una forma simple de explicarnos sea a través de la definición del prestigioso economista Joseph Schumpeter, quien hizo popular el término “creative destruction”, para quien innovar es “una nueva combinación de los recursos existentes”.
Podemos también, de forma un poco ortodoxa, ver lo que La Real Academia Españoladefine como innovación:
La creación o modificación de un producto, y su introducción en un mercado.
O sufrir definiciones escritas por licitadores, como el caso de la de la 3ª Edición del Manual de Oslo, que define innovación como:
La introducción de un nuevo o significativamente mejorado producto (bien o servicio) de un proceso, de un nuevo método de comercialización o de un nuevo método organizativo, en las prácticas internas de la empresa, la organización del lugar de trabajo o las relaciones exteriores.
Definamos innovación a los niños, aprediendo de tecnología, en este caso, las bases del teléfono.
Definiciones informales de innovación
A continuación les dejo definiciones más informales, que surgieron durante el debate y creo aportan mucho para entender la palabra innovación:
«La investigación y el desarrollo (I+D) convierten el dinero en ideas; la innovación (i) convierte las ideas en dinero.»
I = MEC (Innovación = Mueve El Cuerpo), o ¿podrá ser Ministerio de Educación y Cultura?”
“Innovación es pensar y actuar de forma diferente.”
Según Dee Hock, fundador y CEO de Visa, “el problema no estriba jamás en cómo meterse en la cabeza ideas innovadoras, sino en cómo sacar de ella las ideas viejas”.
Para tomamos en serio a la innovación hemos de sistematizar el olvido, como dijeran los creadores de la reingeniería:
Estamos entrando en el siglo XXI con empresas diseñadas en el siglo XIX para que funcionen en el siglo XX.
¿Cómo reconstruirían esta frase si en lugar de empresas hablásemos de escuelas, hospitales, bancos y demás cosas diseñadas hace siglos, para que funcionen el siglo pasado?
Niños: hagan lo que les apasiona, y continúen haciéndolo.
Si te ha gustado y enriquecido, te invito a suscribirte para recibir futuras publicaciones. Me encantaría compartas con los futuros lectores tu opinión.
El 29 de julio empezaron los Juegos Olímpicos; la experiencia olímpica se vive y siente a los cuatro vientos. La tecnología, la innovación y las nuevas metodologías de entrenamiento, junto a los modelos económicos para financiar un proyecto de tal envergadura, se mezclan.
La experiencia olímpica y tecnológica en el Museo interactivo de Economía de Ciudad de México es una interesante muestra de innovación, con beneficios claros para el museo, los patrocinadores y los visitantes de la muestra.
Cortesía Samsung
El implementar esta idea justo a tiempo para la inauguración del evento fue una excelente decisión. No alcanza tener un montón de actividades vinculadas a los juegos; tienen que contar con la capacidad de mostrar los juegos propiamente dichos. Mediante la exposición de los Juegos Olímpicos Verdes y la idea de vincularlos con la educación económica fue que consiguieron el patrocinio de grandes conglomerados como VISA, Samsung y Coca-Cola. Lo mayor novedad e innovación de la exposición del Museo fue la posibilidad de “vivir una experiencia totalmente interactiva”.
La invitación dice así:
[blockquote]Vive la experiencia olímpica y tecnológica en el MIDE.[/blockquote]
El MIDE propuso enseñar Economía a través de las distintas muestras, y enseñar qué tipos de factores económicos y avances tecnológicos hacen de los Juegos Olímpicos lo que son.
Si me lo permiten: el beneficio más grande de todos es la magnitud de la desestructuración y el rompimiento de paradigmas. Este proyecto es más innovador y de mayor impacto de lo que podemos imaginar ya que busca enseñar Economía, a través de una experiencia interactiva, y dentro de un museo.
¿Quién les dijo a los museos que tienen que innovar? Pues quien haya tomado la iniciativa tuvo sin lugar a dudas agallas para hacerlo. Un claro caso de innovación en educación económica es la experiencia de probar los métodos de pago NFC de VISA implementados en los Juegos Olímpicos. Por otra parte, el auspicio de Samsung le proporcionó al museo la última tecnología de manos de nada menos que los elegidos por el Imperio británico como socios tecnológicos en Londres 2012.
Si fuera por estas tierras recomendaría asistir a niños y adultos por igual. La experiencia sería seguramente útil para que entendamos de una vez por todas por qué Uruguay tiene que hacer lo imposible para organizar el Mundial 2030 o, más acá en el tiempo incluso; para que entendamos por qué es bueno para la economía de nuestro país que en los próximos 4 años haya Mundial y Juegos Olímpicos en Brasil.
Padres e hijos fanáticos del deporte no deberían preocuparse, pues en el museo pensaron también en el deporte a la hora de implementar su idea. El apoyo de la empresa de telecomunicaciones Terra es fundamental para el éxito de la experiencia, ya que soluciona la necesidad de ver las competencias dentro del propio museo.
En fin y a modo de conclusión la sinergia entre un museo, conglomerados y el deporte llevan a una nueva e innovadora merada para la educación económica. Y en tu país querido lector, qué ejemplos hay de este tipo de actividad.
Espero sus comentarios, y ejemplos similares en otras áreas. Así como también que compartan este post con sus colegas y amigos.
Podés seguir leyendo artículos relacionados en el blog.
¿Quién eres, Edward de Bono? Podría empezar con la historia de este gran señor por sus títulos: Lic. En Medicina y en Psicología. Británico; aunque su nombre nos lleva a curiosear como latinos más a fondo y descubrir que en realidad es Maltés, nacido en 1933. Si lo buscan en google encontrarán más de 7 millones de resultados, quizás todos correctos. Todo investigador, desarrollador, experto en creatividad, dinámicas lo ha escuchado nombrar como uno de los investigadores y expertos en Creatividad de mayor renombre.
Dedicó su investigación y labor a la indagación y divulgación sobre el tema del pensamiento y su aplicación en el mundo de las empresas.
El doctor Edward Charles Francis Publius de Bono es el creador del concepto de pensamiento lateral para el desarrollo de la creatividad del cual comentaré bastante en los posts, ya que creo que es una magnífica herramienta para pensar el futuro, predecirlo, o mejor aún: modelizarlo.
La pasión de Bono fue desarrollar formas alternativas de pensamiento divergente, fáciles de comprender y aplicables a todos los ámbitos de la vida.
Entre otras técnicas de pensamiento sencillas, prácticas y eficaces creadas por de Bono está el método de los «Seis Sombreros» para pensar, que es usado internacionalmente por muchas empresas para sistematizar el pensamiento, dado que el pensamiento tradicional no está preparado para las transformaciones que deben llevar a cabo las empresas para afrontar el futuro.
Según de Bono la clave del éxito estará en el valor que podamos extraer de la información, sea en tecnología, diseño o distribución de productos.
El futuro según de Bono
Este pensador afirma que en el futuro habrá tres “commodities” (mercancías):
1- La competencia. Una empresa para poder sobrevivir ha de ser competente.
2- La información. Nadie podrá destacarse por tener más información que otros porque todos tendremos acceso a ella.
3- La tecnología. Por sí misma no sirve para crear valor. Pasa lo mismo que con la información.
Para extraer valor de la información hace falta un pensamiento creativo, constructivo y con capacidad de diseñar, modelar e implementar algo nuevo.
Como dijera el Dr. Edward de Bono en una entrevista:
Tener un coeficiente intelectual elevado no implica saber pensar bien. Por ejemplo, de nada sirve tener un automóvil de grandes prestaciones si quien lo conduce no le sabe sacar todo el rendimiento.
Les paso a contar una pequeña introducción al Pensamiento Lateral, y les hablaré más a fondo de los seis sombreros de de Bono.
El Pensamiento Lateral
Se basa en romper la linealidad de la lógica normal (unidireccional) y explora las zonas laterales, que parten del supuesto de que una línea recta es la forma más corta de unir dos puntos, pero no necesariamente la más original, efectiva, o fácil de implementar.
Al explorar las zonas laterales del pensamiento lógico contamos con infinitas maneras de llegar a una solución, por la simple razón de transitar caminos distintos a los del pensamiento lógico.
El pensamiento lateral nos ayuda a escapar de las ideas fijas y de la creación de modelos fijos de conceptos, que nos limitan las posibilidades de uso de nuevas informaciones disponibles. El pensamiento lateral es un pensamiento creativo para crear ideas nuevas, y define los filtros para que posteriormente podamos llamarla «Idea valiosa», ya que toda idea valiosa debe ser lógica.
Por lo cual de Bono nos insta a no despreciar el pensamiento lógico. Ambos son necesarios.
El lateral, creativo: Para crear ideas.
El pensamiento lógico: Para desarrollar, seleccionar y usar ideas.
El corazón de esta teoría está en la posibilidad de cambiar en cualquier momento la posición propia por la de otros, para observar cómo se ve desde un ángulo diferente. En el pensamiento lateral en algún momento las partes miran en la misma dirección. Entonces ¿Quién eres Edward de Bono? contanos tu experiencia. ¿Quién es para tí?
Ayúdanos a difundir la palabra en las redes sociales.
¿Quién eres, Edward de Bono? Podría empezar con la historia de este gran señor por sus títulos: Lic. En Medicina y en Psicología. Británico; aunque su nombre nos lleva a curiosear como latinos más a fondo y descubrir que en realidad es Maltés, nacido en 1933. Si lo buscan en google encontrarán más de 7 millones de resultados, quizás todos correctos. Todo investigador, desarrollador, experto en creatividad, dinámicas lo ha escuchado nombrar como uno de los investigadores y expertos en Creatividad de mayor renombre.
Dedicó su investigación y labor a la indagación y divulgación sobre el tema del pensamiento y su aplicación en el mundo de las empresas.
El doctor Edward Charles Francis Publius de Bono es el creador del concepto de pensamiento lateral para el desarrollo de la creatividad del cual comentaré bastante en los posts, ya que creo que es una magnífica herramienta para pensar el futuro, predecirlo, o mejor aún: modelizarlo.
La pasión de Bono fue desarrollar formas alternativas de pensamiento divergente, fáciles de comprender y aplicables a todos los ámbitos de la vida.
Entre otras técnicas de pensamiento sencillas, prácticas y eficaces creadas por de Bono está el método de los «Seis Sombreros» para pensar, que es usado internacionalmente por muchas empresas para sistematizar el pensamiento, dado que el pensamiento tradicional no está preparado para las transformaciones que deben llevar a cabo las empresas para afrontar el futuro.
Según de Bono la clave del éxito estará en el valor que podamos extraer de la información, sea en tecnología, diseño o distribución de productos.
El futuro según de Bono
Este pensador afirma que en el futuro habrá tres “commodities” (mercancías):
1- La competencia. Una empresa para poder sobrevivir ha de ser competente.
2- La información. Nadie podrá destacarse por tener más información que otros porque todos tendremos acceso a ella.
3- La tecnología. Por sí misma no sirve para crear valor. Pasa lo mismo que con la información.
Para extraer valor de la información hace falta un pensamiento creativo, constructivo y con capacidad de diseñar, modelar e implementar algo nuevo.
Como dijera el Dr. Edward de Bono en una entrevista:
Tener un coeficiente intelectual elevado no implica saber pensar bien. Por ejemplo, de nada sirve tener un automóvil de grandes prestaciones si quien lo conduce no le sabe sacar todo el rendimiento.
Les paso a contar una pequeña introducción al Pensamiento Lateral, y les hablaré más a fondo de los seis sombreros de de Bono.
El Pensamiento Lateral
Se basa en romper la linealidad de la lógica normal (unidireccional) y explora las zonas laterales, que parten del supuesto de que una línea recta es la forma más corta de unir dos puntos, pero no necesariamente la más original, efectiva, o fácil de implementar.
Al explorar las zonas laterales del pensamiento lógico contamos con infinitas maneras de llegar a una solución, por la simple razón de transitar caminos distintos a los del pensamiento lógico.
El pensamiento lateral nos ayuda a escapar de las ideas fijas y de la creación de modelos fijos de conceptos, que nos limitan las posibilidades de uso de nuevas informaciones disponibles. El pensamiento lateral es un pensamiento creativo para crear ideas nuevas, y define los filtros para que posteriormente podamos llamarla «Idea valiosa», ya que toda idea valiosa debe ser lógica.
Por lo cual de Bono nos insta a no despreciar el pensamiento lógico. Ambos son necesarios.
El lateral, creativo: Para crear ideas.
El pensamiento lógico: Para desarrollar, seleccionar y usar ideas.
El corazón de esta teoría está en la posibilidad de cambiar en cualquier momento la posición propia por la de otros, para observar cómo se ve desde un ángulo diferente. En el pensamiento lateral en algún momento las partes miran en la misma dirección. Entonces ¿Quién eres Edward de Bono? contanos tu experiencia. ¿Quién es para tí?
Ayúdanos a difundir la palabra en las redes sociales.
Recuerda durante todo el artículo la pregunta: ¿Qué son el PMI y el TIC de Edward de Bono?
Como dijera Edward de Bono en su famoso libro «Seis sombreros para pensar»:
Si miráramos una fotografía tomada hace 40 años veríamos que todos llevaban sombrero.
En el siglo XXI el uso del sombrero es raro, siendo seguramente más común su uso en organismos conservadores como lo son los ejércitos o las religiones. Quizás si uno lo necesita por seguridad, como en la construcción; o por higiene, en la industria alimentaria, pero seguro estoy de que es algo poco común en la actualidad.
Los sombreros tienden a definir un rol. Se usa sombrero como parte de un uniforme, algo que de por sí define un rol. Se puede decir que un esposo autoritario que da órdenes a su familia lleva puesto el “sombrero de director de escuela» o el «sombrero de ejecutivo». Una mujer de negocios podrá distinguir los dos roles que desempeña diciéndole a su audiencia cuál sombrero se ha puesto; «el sombrero de ejecutivo» o «el sombrero de ama casa». La ex-Primer Ministro de Inglaterra Mrs. Thatcher comentaba que el manejo del gobierno obliga a la práctica, la prudencia y la frugalidad de un ama de casa.
Pero existen otros sombreros que solemos ponernos con regularidad, como el sombrero para pensar (otros consultan con la almohada) que usamos para considerar una propuesta.
Usemos como ejemplos dos diálogos cotidianos:
«No estoy seguro de querer vender el coche. Pues póngase el sombrero para pensar y llámeme por teléfono mañana.»
El CEO en una reunión: «Esta es una empresa arriesgada. Tendremos que ponemos los sombreros para pensar y ver cómo podremos salir de este embrollo.»
El ponerse un sombrero de un modo deliberado es algo muy preciso.
Antiguamente, el que el dueño de casa se pusiera la galera constituía señal cierta de que iba a salir. No había posibilidad de equivocación. La señal era definitiva.
Cuando un policía se pone su sombrero está señalando claramente su deber y su actividad. Un soldado sin gorra nunca aparenta la misma seriedad ni inspira el mismo respeto que con la gorra puesta.
Es una lástima que no exista un auténtico sombrero para pensar que se pueda adquirir en las tiendas. En algunos países europeos existe un sombrero para estudiante que es una especie de gorro de sabio. Pero la erudición y el pensamiento raramente coinciden. Los eruditos suelen estar muy ocupados aprendiendo sobre el pensamiento de otros como para pensar por sí mismos.
Consideremos la utilidad de un verdadero sombrero para pensar planteando algunas situaciones y utilidades:
«No me molestes, ¿no ves que estoy pensando?»
«Voy a interrumpir esta discusión para que todos nos podamos poner los sombreros para pensar y dedicarnos a este tema.»
«Quisiera que pensaran sobre esto en este preciso momento. Me agradaría que se pusieran sus sombreros para pensar.»
«¿Qué te parece si pensamos intensamente esta temática? Hasta ahora, solo me has dado repuestas impulsivas. Ponte el sombrero para pensar.»
El imaginarnos a alguien usando un verdadero sombrero para pensar podría servir para evocar el estado mental tranquilo y despreocupado, necesario para que cualquier pensamiento implique algo más que «meras reacciones frente a una situación».
Esto nos llevaría a ver y analizar los distintos tipos de pensamiento. Existe el pensamiento típico del caminar (pensamiento automático), hablar, respirar, que ponemos en práctica todo el tiempo. Contestamos el teléfono. Cruzamos la calle. Entramos y salimos de las rutinas. No necesitamos ser conscientes de cuál pierna sigue a la otra cuando caminamos, o de cómo respirar. Hay un apoyo permanente en este tipo de pensamiento automático. Pero hay también una clase diferente de pensamiento que es consciente y exige mayor concentración; me refiero al pensamiento deliberado y al sombrero para pensar del que veníamos hablando.
Mientras el pensamiento automático sirve para encarar rutinas, el pensamiento deliberado es para hacer las cosas mejor, no solo para encararlas y resolverlas al paso. Todos podemos correr, pero un atleta corre de modo deliberado y se entrena para eso. No hay una forma sencilla para indicarnos que queremos salir del modo rutinario de pensar para ingresar al tipo de pensamiento deliberado. Así pues la expresión «sombrero para pensar» resulta una precisa señal que nos podemos dar y dar a los demás.
Comparemos estos dos tipos de pensamiento
Cuando conduces un automóvil debes elegir la ruta, seguirla y mantenerte fuera del camino de los demás automóviles. Gran parte de la actividad que se va dando de un momento a otro depende del momento anterior y del posterior. Buscas señales y reaccionas. Esto es pensamiento reactivo. Así pues, el tipo de pensamiento del caminar, hablar o respirar es muy semejante a conducir en una ruta. Lees las señales de tránsito y tomas decisiones. Pero no trazas el mapa.
El otro tipo de pensamiento está relacionado con el trazado de mapas. Investigas el tema y dibujas el mapa; hoy día con las aplicaciones de iPhone a muchos se nos hace imposible este ejemplo. Lo realizas desde una posición objetiva y neutral. Para hacer esto debes mirar de un modo amplio, general, lo cual es muy diferente del mero reaccionar a las señales de tránsito a medida que van apareciendo.
Este contraste se manifiesta en el ejemplo siguiente (Fuente Edward de Bono):
Imagina que intentas ganar una discusión. Presentas tu caso y expones todos los puntos que lo favorecen. Escuchas a tu oponente solo para atacarlo y dejar en evidencia sus puntos débiles. Estás constantemente atacando o defendiendo. Cada una de la partes reacciona frente a la otra.
Ahora comparemos esto con el modo de trazar un mapa y resaltemos algunos puntos (Edward de Bono los llama PMI):
En lugar de solo reaccionar ante una determinada situación, uno traza un mapa simple. Para hacerlo, contemplamos primero la dirección «Plus» (positiva) y anotamos lo que observamos.
Luego dirigimos nuestra atención a la dirección “Minus” (negativa).
Finalmente vamos hacia la dirección «Interesting” (interesante) y allí anotamos todas las cosas que vale la pena destacar pero no encajan ni en «Plus» ni en «Minus».
El mapa está listo; el pensador tiene toda la información para eligir su ruta.
El PMI puede parecer artificial y quizás hasta te parezca tonto, pero al finalizar el mapa uno descubre (siempre) que la atención es dirigida sistemáticamente. Para explicarlo de forma clara les contaré un caso real de un cliente con el cual estaba trabajando en un proyecto de Innovación, que me preguntó si conocía algún medio que ayude a la negociación; la situación era tal que durante meses habían estado discutiendo con una importante empresa petrolera. Le dije que pidiera a todos los ejecutivos involucrados que hicieran un PMI en la próxima reunión. Pocas semanas después me contó que el problema se solucionó en veinte minutos. Una vez trazado el «mapa», se pudo elegir un camino.
Lo mismo podemos hacer a nivel familiar, en nuestras casas, para decidir conjuntamente decisiones radicales. Por ejemplo una pareja con sus hijos, planeando mudarse de Montevideo al interior del país, a Salto, por decir algo. Puede que al final de este breve ejercicio se cancele la mudanza, o se consiga el beneficio de hacer partícipes a los hijos de la decisión; de todos modos el resultado será «atención dirigida sistemáticamente».
El tipo de pensar que traza mapas requiere cierto distanciamiento. No así el tipo automático de pensamiento; caminar, hablar, respirar. En realidad, este tipo de pensamiento reactivo solo puede funcionar cuando hay algo ante lo cual reaccionar. Por esto la noción de que el pensamiento crítico es la forma más completa de pensamiento puede resultar muy peligrosa.
Hay una tonta creencia, basada en una defectuosa interpretación de los grandes pensadores griegos, que sostiene que el pensamiento se basa en el diálogo y en la argumentación dialéctica. (Edward de Bono)
Esta creencia tan bien definida en su libro por Edward de Bono ha hecho mucho daño al pensamiento occidental. La costumbre de la argumentación y la dialéctica es defectuosa; excluye lo creativo y lo generativo. El pensamiento crítico vale para reaccionar ante lo que se pone enfrente pero no hace nada para producir propuestas.
Los escolares se preocupan mucho de reaccionar frente a lo que se les presenta: material bibliográfico, comentarios de los maestros, series de TV, entre otras cosas. Pero tan pronto como el joven termina la escuela deberá hacer mucho más que solo reaccionar. Necesita iniciativa, planes y acción. Y no obtendrá esto a partir del pensamiento reactivo.
Edward de Bono acuñó el término operabilidad para referirse a este «pensar actuante». Es la habilidad para hacer, y el pensamiento que implica. La palabra operabilidad debe ser paralela a «literabilidad» (la capacidad para leer y escribir) y a «numerabilidad» (la capacidad para usar números); como él, estoy firmemente convencido de que la operabilidad debería ser un ingrediente básico de la educación, en un pie de igualdad con la capacidad para leer, escribir y usar los números. En efecto las lecciones TIC (Tareas de Investigación Cognitiva) de pensamiento se ocupan de la operabilidad; establecimiento de objetivos, evaluación de prioridades, generación de alternativas. Y el PMI es la primer lección.
En conclusión
Si no solo buscamos reaccionar frente a lo que se nos presenta, necesitamos poseer un modo de dirigir la atención.
A la hora de imprimir algo a color los colores están separados. Primero se pone un color en el papel. Luego se imprime encima otro color. Luego el siguiente y el siguiente hasta que un dibujo, foto o mapa completo queda a la vista.
En el libro «Los seis sombreros para pensar» los sombreros corresponden a los diferentes colores que se usan normalmente en una impresora.
Este es el método que usó Edward de Bono para dirigir la atención. Por lo tanto no solo se trata de ponerse un sombrero para pensar, sino también de escoger de qué color será el sombrero que se va a utilizar.
En el próximo post profundizaremos en el simbolismo y los usos de los diferentes sombreros.
Te gustó? Enriqueció? Dejó pensando? Ayúdame a #DifundirLaPalabra
Dinámica de los modelos: la criticalidad autorganizada
Qué nos enseñan la teoría de juegos y la física de avalanchas sobre la estabilidad de las organizaciones. Cómo anticipar el punto de quiebre de un sistema complejo mediante el valor de Shapley y el modelo de Per Bak.
Daniel Goldman · InnMentor · 5 min de lectura · 2012
Durante mis estudios de Matemática en la Universidad Hebrea de Jerusalem, tuve el privilegio de asistir a cursos ofrecidos por profesores de renombre tales como Shmuel Zamir, Sergiu Hart, Abraham Neyman, Robert Aumann y Genadi Levin (especialistas en “Teoría del juego” los primeros y especialista en “Dinámica y fractales” el último). Estos cursos, que proponen modelos científicos específicos para representar la realidad, me ejercitaron para poder “verla” desde varias perspectivas, buscando salir de los lugares comunes, de los estereotipos y de las miradas restrictivas.
La matemática me ha enseñado a pensar no desde “dentro” de límites, sino “desde” los mismos límites; con un pie adentro y con otro afuera, en un incesante y a la vez estimulante proceso de búsqueda. Innovar es, en este sentido, buscar un equilibrio sin dejar de avanzar por la cuerda como un equilibrista; implica no solamente dar el paso hacia adelante, sino identificar ese punto de agarre preciso donde apoyar el pie para que éste avance y pueda cartografiar otros escenarios y paisajes. Territorios que solamente se ven desde cierta altura, desde ciertos lugares, no dentro de los límites conocidos sino más allá de ellos. La tarea del innovador es entrenar la mirada para que alcance a ver nuevos paisajes pero también, y como decía Marcel Proust, para que pueda ver los mismos paisajes con diferentes ojos. Esto supone no solamente la capacidad de tomar riesgos y de fomentar cambios, sino también el ejercicio constante de la creatividad y la imaginación.
Ver lo que no sabemos que estamos viendo.
Los cambios de paradigmas siempre suponen una disrupción, una suerte de salto al vacío que implica, asimismo, el dejar atrás cierta mirada “modelo” y paradigmática. Esto se puede aplicar a todas las disciplinas, desde las ciencias llamadas “exactas” hasta las ciencias “sociales”. Y este entrenamiento continuo de la mirada es factible de ser aplicado, también, al área empresarial y de negocios.
Durante mis estudios conocí formas simples y sugerentes de explicar dinámicas en base a ejemplos de modelos conocidos como “Agente-Base” (MBA o Multi-Agente). Dicho modelo, pertinente para aplicar en “Teoría del juego”, es especialmente útil para explicar y probar teorías tales como el “Valor de Shapley”, cuya base es la relación del aceite con el agua.
El valor de Shapley
Según esta teoría un juego cooperativo consiste en un conjunto de jugadores $N$ ($\neq N = n$) y una asignación monetaria $V(S)$ para cada subcoalición $S \subseteq N$. El problema que se intenta resolver es: ¿Cómo distribuir la riqueza total $V(N)$ entre todos los participantes? (en este caso el agua y el aceite). El valor de Shapley busca solucionar la relación del aceite con el agua imponiendo ciertas condiciones a la distribución:
Eficiencia: $x_1 + x_2 + \dots + x_n = V(N)$
Jugador “dummy” o fantasma: Si para algún $i \in N$, $V(S \cup \{i\}) = V(S)$ para toda coalición $S$, entonces $x_i = 0$.
Simetría: Si las valoraciones de las coaliciones no cambian cuando se reemplaza un jugador por cualquier otro, entonces todos reciben lo mismo. Es decir, $x_1 = \dots = x_n$.
Aditividad: Si $V$ y W son dos valoraciones distintas sobre el mismo conjunto $N$ de jugadores, entonces la asignación de cualquier jugador para la valoración $V$ y para la valoración $W$ es aditiva. Es decir, para todo $i \in N$, $x_i(V + W) = x_i(V) + x_i(W)$.
Solo el valor de Shapley satisface estas cuatro condiciones. Y más aún, existe una fórmula explícita sobre cómo calcularlo, basada en las “contribuciones marginales” (es decir, una medida de cuánto un jugador le aporta a las coaliciones en donde está).
El modelo Per-Bak
Imaginemos que dejamos caer granos de arena uno por uno sobre una mesa. Observaremos cómo se va formando una pila de arena gracias a que los granos se irán acumulando lentamente. Los granos, que se mantendrán en su lugar por fricción, formarán una montaña de arena. Pero ya en cierto ángulo, la fricción ya no será capaz de frenar el movimiento y comenzará la avalancha. (El “castillito” que todos hemos construido orgullosos alguna vez en la playa podría ser otro sistema modelo con el cual explicarlo). El primer grano en moverse choca con los demás granos de la pila y hace que estos comiencen también a moverse. Así se da una reacción en cadena. Después de que unas docenas de granos se hayan puesto a rodar, la avalancha podría perder fuerza o podría continuar propagándose hasta que prácticamente toda la ladera se deslice o desmorone.
He aquí el punto crucial: El punto en el cual al añadir un nuevo grano a la pila, no sabemos si pondrá en movimiento sólo unos cuantos granos o provocará el colapso de toda la ladera. Las grandes avalanchas son menos frecuentes, pero avalanchas de todos los tamaños son posibles. La pila se encuentra en un estado que se llama «criticalidad autorganizada».
Dicha criticalidad autorganizada supone la auto-organización espontánea cerca del punto crítico.
El modelo “Per-Bak sandpile” que acabo de explicar resulta especialmente útil para ilustrar la dinámica de los modelos. Dicho modelo nos ayuda a identificar la forma en que los distintos sistemas tienden a cierta entropía o “criticalidad autorganizada». Siendo la criticalidad autorganizada el término usado en física para describir sistemas dinámicos que tienen puntos críticos como un atractor en su evolución temporal. El comportamiento macroscópico de los sistemas con criticalidad autorganizada exhibe invariancias de escala espaciales y temporales típicas de una transición de fase (por ejemplo, el ruido $\frac{1}{f}$).
Nos confirma, además, la necesidad de integrar herramientas adecuadas para innovar y poder responder efectivamente en los momentos críticos para poder así impedir el colapso inminente del sistema.
Me apasioné y desde entonces sigo buscando los axiomas, atributos, valores, parámetros, agentes, actores, dimensiones y mundos en los cuales se hacen realidad modelos y dinámicas sociales diferentes.
La oportunidad de entrenarme en el área de innovación surgió, inicialmente, durante mi trabajo como Coach Laboral y Entrenador de nuevos “Coaches de Vida” para el Ministerio de Industria de Israel. Durante ese tiempo, tuve la oportunidad y honor de apoyar los esfuerzos prácticos de la investigación y creación del método “Aprendizaje de éxitos” del Profesor emérito, especialista y trabajador social Jona M. Rosenfeld. En el Instituto Myers-JDC-Brookdale Center descubrí la profundidad y efectividad de aplicación de esta forma innovadora de pensar y la posibilidad de su implementación para crear mejores resultados en el sistema de servicios sociales inicialmente, y en todo tipo de procesos y servicios posteriormente.
Al entender y maravillarme de la cantidad de conocimiento tácito y modelos implícitos que tienen los profesionales de campo, sea cual sea el campo del cual pensemos, comenzó a ver las aplicaciones posibles a distintos modelos, ¿será que el conocimiento tácito de una empresa, organización, emprendimiento o proyecto se puede modelar? Afirmo que sí.
Mi propuesta es la de modelar ese conocimiento e implementar estrategias de innovación en el trabajo con mis clientes.
Desde hace unos años, he vuelto a utilizar los modelos aprendidos en la universidad (los que mencioné en el post anterior) porque resultan modelos altamente productivos para identificar la complejidad de ciertas dinámicas más allá del campo de las matemáticas. Si partimos de la base de que hay una dinámica compleja en cada sistema y que dicha dinámica es factible de ser identificado, es posible también anticipar, hasta cierto punto, ciertos comportamientos futuros del sistema en cuestión.
El primitivo modelo Agente-Base, el que refiere a la relación del agua y del aceite, me ayudó a representar ciertas dinámicas urbanas. La aplicación de este modelo consiste en que tanto el agua como el aceite suponen entidades autónomas dentro del sistema a ser representado. Un sistema está conformado como una cadena o red de entidades autónomas. Cada una de dichas entidades tiene la capacidad de tomar decisiones y por eso se las llama “agentes”. Cada agente, asimismo, evalúa su situación dentro del sistema y toma decisiones sobre la base de un conjunto de reglas inherente a su sistema. Estas reglas son llamadas “reglas de decisión”. Tanto como en el modelo del agua y el aceite (en el que ambos agentes toman decisiones basadas en el sistema particular y específico en el que están inmersos) las ciudades pueden también adoptar dinámicas de aislamiento. Del mismo modo, esta dinámica particular puede darse en los distintos departamentos de una organización o empresa.
Y es de vital importancia entender estas dinámicas internas para un efectivo ajuste de los modelos (sistemas) específicos en los cuales las empresas y organizaciones están inmersas.
¿Cuándo por última vez has cambiado las reglas del juego?, ¿cuándo por última vez has integrado nuevas herramientas y conocimientos para ayudar a esas dinámicas a generarle el mejor valor a tu empresa?
Analicemos, por ejemplo, el modelo “per-back”. A través de este modelo, se puede identificar/anticipar cierta “lógica del futuro” así como también lo que he venido llamando “la criticalidad autorganizada”.
Tanto las organizaciones, las empresas y hasta las naciones existen en un estado de criticalidad autorganizada. Nuevas personas o profesionales aparecen y continuamente ocurren nuevos eventos en la historia del sistema. La mayoría no tienen ningún efecto. Unos pocos causarán una pequeña cantidad de cambios. Y muy rara vez, una persona o una decisión es tomada y lleva a todo un país a avanzar en una nueva dirección.
Mirando hacia atrás, hacia nuestro pasado como sociedades, sistemas, o personas, nos tentamos a atribuirles una gran importancia a las pocas personas y acontecimientos que provocaron grandes cambios. Nos olvidamos de que en aquel momento, no eran más que unos catalizadores de muchos posibles.
Para que el sistema esté preparado y listo para producir un cambio, necesitará una mínima presión para poder tomar y adoptar una nueva dirección. ¡La caída de un grano de arena puede ser suficiente!
Conclusión
Tomémonos con seriedad estos ejemplos de dinámicas para poder modelar la pila según tres «V»: visión estratégica, valores y velocidad de los agentes para aceptar el cambio.
Les dejo para pensar el modelo urbano de una ciudad, como sistema complejo, basado en el reportes de salud urbana, para que no sólo lo imaginemos a nivel de gestión y administración en ecosistemas forestales, fluviales o medioambientales (donde se usa este tipo de modelos con frecuencia), sino también para que vean las posibilidades de la co-modelización participativa a escalas más pequeñas en sistemas no menos complejos como una comunidad urbana a escala de un bloque barrial urbano.
Este reporte ofrece una mirada profunda, detallada y conceptual de la comunidad urbana como una red altamente conectada por diversos componentes que interactúan para producir una comunidad segura, con bienestar social y placentera; o bien ruidosa, contaminada y/o peligrosa para sus habitantes.
Mis juegos y herramientas de modelización dan la posibilidad de manejar este sistema, basándonos en el conocimiento intrínseco (tácito).
A través de este tipo de experiencias de primera mano se puede entender cómo la interacción entre los elementos de sistemas complejos como las comunidades urbanas resulta en conductas impredecibles dentro del sistema. Conscientes de esto, se podrán buscar y elaborar estrategias y tácticas productivas y eficaces para lidiar y enfrentar dicha incertidumbre.
BITÁCORA INNMENTOR
Pensamiento para líderes, fundadores y equipos que aprenden.
Elegí por dónde empezamos
El primer corte es de bajo riesgo, pero sin anestesia.
01 — Workshop
Workshop de Alta Intensidad
Fijaciones cognitivas en la mesa directiva. Dos jornadas y las desmantelamos.
Entendamos qué es El Cuarto Sector: Empresas Sociales e Innovación
Sin darnos cuenta, en los últimos años han ido emergiendo distintos ejemplos empresariales en un nuevo ámbito denominado El Cuarto Sector. Un nuevo contexto organizacional donde se integran aspectos sociales con modelos de negocio rentables.
Daniel Goldman · InnMentor · 7 min de lectura · 2012
Impacto académico
Citado en trabajos de investigación de ULACIT (Costa Rica), UPC Perú y Brasil. Disponible en ORCID: 0009-0000-2430-1615
Seguramente muchos ya conocen el caso Grameen como ejemplo de Empresa Social; lo que quizás no todos han pensado es que, sin darnos cuenta, en los últimos años han ido emergiendo distintos ejemplos empresariales en un nuevo ámbito denominado El Cuarto Sector. Pero cuando hablo del tema me doy cuenta de que muchas veces no se entiende la diferencia entre una y otra empresa. Para comprender más a fondo qué significa y cuáles son las posibilidades de este nuevo sector les recomiendo leer la publicación de The Aspen Institute.
En resumen, paso en este post a contarles algunas de las características de este recién nacido sector que se ha estado formando bajo nuestras narices.
Características de los bloques fundamentales
Estarán conmigo de acuerdo que «Las organizaciones» son los bloques fundamentales de nuestra sociedad. De hecho, la mayor parte de las actividades en las que participamos cada uno de nosotros a lo largo del día tienen lugar de forma directa o indirecta a través de estas organizaciones: las escuelas, los hospitales, la panadería de la esquina, la agencia de viajes, la biblioteca pública, el albergue municipal… todas ellas han sido creadas para satisfacer distintas necesidades de cada uno de nosotros.
Pero lo curioso es que todas ellas se enmarcan en tres sectores de mercado distintos con tres modelos concretos asociados: el sector privado, con ánimo de lucro; el sector público, administración pública; el sector social, sin ánimo de lucro (ONG).
Las nuevas prioridades sociales
Además, la mayoría de estas organizaciones públicas o privadas fueron creadas hace ya muchos años, sin embargo, nuestro mundo ha cambiado, las normas culturales no son las mismas y los valores y prioridades de nuestra sociedad son distintos. Todo ello está haciendo que las organizaciones poco a poco evolucionen para adaptarse a las demandas de la sociedad. Algunos de estos negocios privados han dedicado más recursos a proveer más beneficios sociales y medioambientales, apareciendo aspectos como la Responsabilidad Social Corporativa, la Sostenibilidad, el Marketing Social, etc. y al mismo tiempo algunas organizaciones públicas y/o sociales se han movido hacia el estilo de organizaciones del sector privado, adoptando estrategias para orientarse más al mercado e incrementar sus ingresos. Apareciendo lo que se ha venido denominando Empresa Social, Empresas Municipales, etc.
Esta evolución ha puesto de manifiesto por un lado la convergencia de las organizaciones hacia un nuevo contexto organizacional (nuevo sector) y por otro la aparición de nuevas organizaciones híbridas que necesitan un nuevo patrón de negocio donde se integren aspectos sociales con modelos de negocio más rentables. (Véase Patterns of Organizational Change — The Aspen Institute).
Cómo identificar organizaciones del Cuarto Sector
Como se pueden imaginar, las organizaciones que están surgiendo alrededor de este Cuarto Sector tienen todavía distintas características que no permiten identificar claramente cuándo una organización pertenece al cuarto sector puramente o cuándo es una evolución de los sectores privados o públicos. Por ello el Aspen Institute se ha esforzado en su publicación por definir el conjunto mínimo de atributos requeridos para embeber los principios de sostenibilidad en la estructura nuclear de una organización del Cuarto Sector.
Los dos que destaca como fundamentales son:
El Propósito Social: La organización debe tener un compromiso nuclear hacia un propósito social embebido en su estructura organizacional.
Los Métodos de Negocio: La organización puede conducir cualquier actividad legal de negocio que sea consistente con su propósito social y con la responsabilidad de sus stakeholders.
Además de estos dos atributos, el Aspen Institute define siete atributos más que están actualmente presentes en varias de las organizaciones del Cuarto Sector y que en un futuro próximo sería muy conveniente que todas lo cumplan, como son la Propiedad Inclusiva, la Gobernanza de Stakeholders, la Compensación Justa, las Ganancias Razonables, la Transparencia, la Protección de sus activos y la Responsabilidad Social y Medioambiental.
Parecería ahora que sabiendo todo lo anterior ya estaríamos listos para crear y poner en marcha con éxito una nueva empresa en este sector… Pues no, por desgracia no lo estamos ya que estas nuevas empresas tienen que subsistir todavía con la infraestructura que da soporte a los únicos tres sectores que hoy por hoy existen. Lo que les complica la vida distrayéndoles de sus objetivos reales.
Conclusiones y pasos a seguir
Entre los elementos fundamentales para dar soporte a estas nuevas empresas que destaca el estudio, me parecen básicas las nuevas formas legales y jurídicas necesarias para facilitar la creación de empresas del cuarto sector, acompañadas de cambios reguladores en la propiedad intelectual así como nuevas políticas fiscales que permitan recompensar de alguna manera la labor social de estas nuevas organizaciones. Y por supuesto, Innovación, educación y entrenamiento para diseminar estos nuevos conceptos asociados al Cuarto Sector, para que existan más y mejores emprendedores en este campo. He aquí mi granito de arena, espero que les sirva para entender un poco más este nuevo contexto organizacional.
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Fijaciones cognitivas en la mesa directiva. Dos jornadas y las desmantelamos.
Empiezo por recomendarles el libro “El banquero de los pobres”, donde Muhammad Yunus nos cuenta la historia de su vida. Comienza explicándonos cómo surge en él la inspiración para fundar en Jobra, Bangladesh, en 1976, un servicio bancario denominado El Banco Grameen
Y continúa detallando los problemas que le fueron surgiendo por el camino hasta conseguir finalmente, en 1984, facilitar préstamos a familias pobres de una forma muy distinta a como estos se gestionan aún hoy día en la banca tradicional.
Facilitar préstamos a familias pobres:
La característica más innovadora del Banco Grameen es que concede préstamos a familias pobres sin necesidad de aval y sin trámites burocráticos; hay que tener en cuenta que muchas de las personas que piden estos préstamos no saben ni leer ni escribir.
Al mismo tiempo, por otra parte, dicho banco es capaz de obtener beneficios para formar, motivar y pagar a una plantilla de trabajadores, necesaria para llevar a cabo un proyecto de tal envergadura.
El Banco Grameen, centrado en las mujeres:
Desde su inicio el Banco Grameen se centró en las mujeres, porque observó que los préstamos que se daban a estas siempre redundaban en mayores beneficios para las familias en su conjunto, mientras que los que se daban a los hombres no siempre lo hacían.
Lo sorprendente es que, actualmente, el Banco Grameen concede préstamos a unos 7 millones de personas pobres, de las que el 97 % son mujeres.
Ni siquiera podía estar frente a frente sino hablando a través de un muro o mediante una interlocutora femenina, por cuestiones religiosas.
Es cierto que en una sociedad como la nuestra esto puede parecer tan solo una estrategia; pero debemos imaginar el gran esfuerzo que hizo Yunus con su equipo; convenciendo a mujeres de distintas localidades rurales de Bangladesh, con las que ni siquiera podía estar frente a frente sino hablando a través de un muro o mediante una interlocutora femenina, por cuestiones religiosas, para convencerlas de que un préstamo podía ayudarles a resolver su situación económica.
Discriminación positiva, ejemplo de responsabilidad social:
Analizando este modelo de negocio podríamos decir que Yunus había puesto en marcha una iniciativa de discriminación positiva a favor de la mujer, buscando no solo incorporarlas al mercado laboral sino también convertirlas en auténticas emprendedoras.
Lo espectacular de este proyecto es que además de conceder préstamos a familias pobres, este banco, con su modelo de negocio innovador, es capaz de obtener beneficios.
Los préstamos se conceden además sin necesidad de aval; en su lugar, el Banco Grameen crea lo que ellos denominan grupos o comunidades de prestatarias, que se apoyan conjuntamente para asegurar la devolución de los pagos semanales del préstamo concedido.
Así, si una de las integrantes del grupo no puede afrontar el pago a nivel individual, el grupo asume el riesgo y el consecuente pago comunal. Pero para hacer rentable el proyecto y generar beneficios, además de préstamos, concede una gran variedad de productos de ahorro, fondos de pensiones y seguros para sus miembros.
Rompiendo paradigmas y conclusión:
Muhammad Yunus señaló en su discurso de aceptación del Premio Nobel de la Paz de 2006 las restricciones que el capitalismo y el libre mercado han impuesto en los agentes de este mercado. Entre otras, la de suponer que «los emprendedores son seres humanos unidimensionales que viven su vida como empresarios, dedicados en cuerpo y alma a una única misión: maximizar beneficios”.
Desde su punto de vista, deberíamos ser capaces de definir «emprendedores» en un sentido más amplio, dependiendo de su fuente de motivación, para así tender a maximizar los beneficios y hacer el bien para las personas y para el mundo en general. Y es precisamente así como define Yunus la empresa social, ahora también llamada cuarto sector:
Aquella modalidad de empresa, introducida en el mercado, con el objetivo de tener una incidencia diferencial en el mundo, pero que además debe y puede ser autosostenida, generando también el excedente necesario para su propia expansión.
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Interacción de los cuatro dominios definidos por InnMentor, mapeando desde las necesidades subjetivas de la comunidad hasta la ejecución logística.
Propongo un modelo de estructuración de la Innovación dentro de la empresa: La Innovación Axiomática para la ideación de nuevos productos, servicios y procesos estratégicos con equipos multidisciplinarios InHouse.
La Innovación Axiomática, al igual que el diseño axiomático, es una teoría basada en la interacción de dominios, a diferencia de otras teorías que se basan en fases. Existen cuatro dominios definidos: el del cliente, el funcional, el físico y el del proceso.
📊 Los 4 Dominios de la Innovación Axiomática (Para tu WordPress)
Dominio del Cliente: Donde residen las necesidades, dolores y requerimientos cualitativos/subjetivos de la comunidad y el mercado.
Dominio Funcional: Traduce las necesidades del cliente en Requerimientos Funcionales ($RF$) precisos utilizando Lógica Fuzzy para no perder los matices perceptuales.
Dominio Físico: El espacio del diseño e ingeniería donde se determinan los Parámetros de Diseño (PD) para responder a cada requerimiento funcional.
Dominio del Proceso: La fase operativa donde se desarrollan las variables de manufactura, distribución y ejecución logística del nuevo servicio o producto.
El proceso de Innovación Axiomático es realizado por el personal interno, con sus características y motivaciones personales, y en búsqueda de satisfacer las necesidades que le plantea la sociedad. De esta forma, las profesiones abordan el problema del desarrollo de nuevos productos, servicios y procesos desde sus fortalezas disciplinares.