El problema del queso de Sam Loyd
Un acertijo de 1914 que rompe la fijación estructural tridimensional. Usado en sesiones de innovación con equipos multidisciplinarios para demostrar que nuestro pensamiento lineal tiene límites concretos.
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InnMentor
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4 min de lectura
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2012
Durante uno de mis proyectos internacionales, tuve que preparar una sesión sobre fijaciones mentales adaptada a un grupo multidisciplinario que incluía Ingenieros, Psicólogos, expertos en Marketing, RRHH y Operaciones. La vieja y conocida empresa dedicada por más de 50 años a la Industria alimenticia tenía interés que los ejemplos que usáramos fueran de su Industria.
En busca de un problema
Reunido con un colega para encontrar la mejor forma de buscar un buen ejemplo, recordé a Sam Loyd; recordé sus acertijos y Puzzles; supe que allí encontraría una buena idea.
Llegamos al problema del queso de Sam Loyd y nos dimos cuenta que las ideas para un buen puzle o para un buen rompecabezas pueden ser sugeridas por algo sorprendente que tenemos la oportunidad de ver, pero la consecución del enigma para el buen funcionamiento del sistema puede requerir un tiempo considerable de estudio.
En otras palabras, algo de la vida cotidiana nos llama la atención por su rareza y el desarrollo del rompecabezas se produce luego de forma natural.
Cómo presentar el problema
El problema debe ser planteado con simpleza, de modo que la imagen ayude a explicar los términos y al mismo tiempo oculte su verdadera dificultad.
Basándonos en Sam Loyd, dibujamos un círculo, le dimos altura y quedamos con un objeto base — torta o queso — sobre el cual trabajar. Ahora como matemático, experto en teorías aburridas para la mayoría, sé que el corte de un trozo de la torta afecta únicamente a la parte superficial de esta, ya que no va más lejos de una raíz cuadrada o de una potencia de dos.
Pero en el reparto del queso vamos más allá de la superficie mediante ecuaciones cúbicas conocidas también como potencias de tres, ya que hemos de tener en cuenta la profundidad.
La sesión de innovación
Vayamos nuevamente a la sesión de innovación: les pusimos la siguiente imagen del queso, cortado de manera un poquito distinta de lo que acostumbramos. En otras palabras les presentamos el problema del queso de Sam Loyd.

Nuestra pregunta fue muy simple — ¿Pueden decirnos cuántas porciones son producidas por los siguientes seis cortes rectos?, tómense unos minutos para pensar la respuesta.
Una pista que les dimos después de un buen rato fue: El queso se divide en dos partes con el primer corte; en cuatro partes con el segundo corte; en ocho con el tercero; quince con el cuarto y veintiséis con el quinto.
¿Cuántas porciones se obtienen con el sexto y último corte?
Las respuestas fueron tan variadas, casi todas incorrectas antes de la pista. Los acertijos deben ayudarnos a entender más allá de la realidad aparente en que existimos. Y este acertijo rompe la fijación estructural dejando claro el concepto a todos por igual.
Las herramientas de pensamiento inventivo por lo general nos ayudan a generar las conexiones cerebrales necesarias para romper con la linealidad de nuestro pensamiento. Tanto a nivel individual como grupal.
Un excelente ejemplo que los ayudará a entender e interiorizar, la dificultad que tenemos todos frente a las diferentes fijaciones.
Pensamiento para líderes, fundadores y equipos que aprenden.
El primer corte es de bajo riesgo, pero sin anestesia.
01 — Workshop
Workshop de Alta Intensidad
Fijaciones cognitivas en la mesa directiva. Dos jornadas y las desmantelamos.
02 — Programa
Programa In-House de Innovación Sistemática
Innovación Sistemática instalada en tu organización. El equipo destrabará solo.
03 — Mentoría
Mentoría de Tracción Estratégica
Inercia corporativa en la cúpula. Sesiones de alta densidad para romperla.
04 — Emergencia
Intervención de Emergencia Metodológica
Parálisis corporativa. Entramos y destrabamos en 72 horas.

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