¿Es necesaria la competencia para garantizar la Innovación?
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InnMentor
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4 min de lectura
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2012

Para llegar a una buena respuesta, quizás convenga empezar por comprender el concept de «realidad», y desde allí ver si es verdaderamente necesaria la competencia para garantizar la Innovación.
La realidad está en lo que hacemos en el día a día. Si bien es algo en apariencia objetivo, en tanto observable, no todos vemos u observamos lo mismo.
Por eso, parece evidente que necesitamos códigos compartidos para descifrar y explicar la realidad.

Esto mismo nos pasa con la innovación. ¿Qué hay en realidad detrás de esta palabra, detrás de este concepto? Necesitamos descifrar su enigma.
La innovación se orienta a la creación de un nuevo escenario, de un cambio en las condiciones de partida, de un objetivo previamente definido a alcanzar.
Pensamiento innovador y las leyes que lo gobiernan
Aprender y reflexionar sobre el propio concepto de innovación es algo necesario, pero esto no alcanza si no se complementa con los principios que inspiran el pensamiento innovador y las leyes que gobiernan y que por sobre todo conceptualizan este tipo de pensamiento en base a modelos.
Todo ello nos permitirá poder aprender mejor el concepto de “innovación” y aplicar sus enseñanzas en el día a día de las organizaciones.
El concepto más simple de innovación dice que ésta consiste en cambiar, en introducir novedades. Pero esta definición es tan básica que sorprende con decirlo todo y amenaza con no decirnos nada.
Pues bien, la innovación debe entenderse no como un suceso aislado, sino como un proceso continuo. Incluye un conjunto de sucesos encadenados que tienen como resultado un concepto de innovación sostenible en el tiempo y, a la vez, competitivo.
Competencia para garantizar la innovación
Esto nos sugiere que la competencia es constitutiva para que se produzca la innovación. Cualquier proceso creativo e innovador nace de competir, de competir contra otros o contra nosotros mismos y, sobre todo, de competir para cambiar el status quo.
Esto se ve de manera especial en el juego, en cualquier tipo de juego (véase Teoría del juego y coopetición). La innovación necesita de la competencia, de la percepción de la necesidad de cambio para sorprender al contrario. Siempre hay un contrario al que sorprender aunque no lo tengamos en ese momento delante, y siempre hay un contrario del cual queremos diferenciarnos. Esta percepción de necesidad para innovar es determinante.
Es lo que hace que una sociedad en la que se percibe un alto grado de bienestar general tenga verdaderas dificultades para movilizar el cambio, para cruzar una frontera más allá del «Edén» conocido. Sin embargo, cuando las necesidades apenas son básicas, la disposición y, por lo tanto, la movilización para el cambio es más obvia.
La necesidad emocional de la competencia para garantizar la innovación
Ahora bien, cuando las necesidades son de otra naturaleza, menos físicas y más alineadas con sentimientos y emociones, los procesos de percepción e interiorización de la necesidad no son tan evidentes. Sin la necesidad derivada de la competencia no habría innovación. Esto, sin embargo, no significa que basta con competir una vez para innovar. Por lo contrario, el juego debe continuar, las cartas deben seguir barajándose, la necesidad de la siguiente innovación está en la siguiente jugada.
Por eso insistimos en que la innovación debe concebirse como un proceso sostenible en el tiempo. Esa necesidad de innovación sostenible es más evidente cuando se confronta con un tercero, no solo con uno mismo.
Maximizar las capacidades de todo el personal
Para que tanto el equipo como sus procesos de innovación verdaderamente resulten, deben enfrentarse sostenida y consistentemente a la competencia con terceros. Para ello, necesitamos “alinear” y maximizar las capacidades de todo el personal del equipo generando el compromiso de todos y cada uno de los componentes.
La competitividad supone, por ello, el resultado de nuestra manera de trabajar, de lo que hacemos y de cómo lo hacemos, ya no solamente a nivel individual sino a nivel de equipo. Implica, entonces, un diálogo también consistente y sostenido. El concepto de innovación que nos interesa se alinea, por lo tanto, con el reto de la innovación competitiva y sostenible en el tiempo. Ésta es la que realmente genera VALOR y es el resultado de la competencia y el compromiso, situado en el tiempo y en relación con los demás.
¿Tu organización está atrapada en sus propias fijaciones sistémicas? Al igual que el bucle QWERTY o los diseños que repiten errores por inercia, las empresas sufren de amnesia corporativa y bloqueos metodológicos. Si liderás un equipo C-Level y necesitás destrabar un sistema complejo de innovación o procesos, evitemos el diagnóstico genérico.
Pensamiento para líderes, fundadores y equipos que aprenden.
El primer corte es de bajo riesgo, pero sin anestesia.
01 — Workshop
Workshop de Alta Intensidad
Fijaciones cognitivas en la mesa directiva. Dos jornadas y las desmantelamos.
02 — Programa
Programa In-House de Innovación Sistemática
Innovación Sistemática instalada en tu organización. El equipo destrabará solo.
03 — Mentoría
Mentoría de Tracción Estratégica
Inercia corporativa en la cúpula. Sesiones de alta densidad para romperla.
04 — Emergencia
Intervención de Emergencia Metodológica
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